viernes, 28 de octubre de 2011

Y otra gilipollez más

Él pensó que ella estaba allí sabiendo que realmente no había nadie, que estaba solo con su frío y su triste realidad. Una vez pensó sin pensar que no pensaba en enamorarse, que no podría... jamás podría! Pero ya ven las cosas cambian, los sentimientos evolucionan, para bien o para mal.. y que mas da! Porque él nunca podrá abrazarla ni oler ese perfume que una vez captó su atención y nunca podrá disfrutar de su cara descansando en la almohada, nunca sabría que mirada tenía al despertarse y tampoco sentiría su sudor una noche de invierno..
Pero él siempre trataría de recordarla tal y como la vio por última vez, porque no hay imagen más bella y triste que saber a qué saben sus labios y verla perderse para siempre entre una multitud de extraños..


<<Recuerdos que vienen y se van como el viento>>

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