sábado, 5 de noviembre de 2011

Una melodía, una tarde sin ti y una luz a través de la ventana

Sin pensarlo me arrojo a la magia de tu hechizo una vez más, como tantas otras veces hice en aquellos tristes momentos. No me queda mas remedio que volver a la única adicción que tengo. El ritmo de mi corazón acompaña los sonidos que de ti salen. Muchas veces me pregunto por qué te abandoné cuando tú eras la única que me entendía, cuando tú eras la amante de mis sueños y la que espantaba mis fantasmas imaginarios.


La luz de la oscura noche se filtra por mi ventana reclamándote de nuevo, te quiere, te necesita y ruega que vuelvas a volar por estas cuatro paredes. Me ha dicho al oído que una tarde sin ti es peor que estar pudriéndose en el más mísero de los infiernos. Todas las noches me visita tu llanto y me recuerda, de nuevo, que ella es la penumbra voz de mis misterios y la nostalgia infinita de mi corazón.


La curiosa tinta negra que entre las líneas vive están latentes en el papel; duermen, se enfadan, gritan y se ahogan. La alegría de tus recuerdos susurran y embriaga mi alma dejándola en trance por momentos.... ya no necesita de otro corazón, porque se le olvidó que es amar, ya no necesita del calor de otro cuerpo, pues sabe que el tuyo será eterno, ya no necesita de esos brillantes ojos cetrinos, pues ya no le dicen nada....


Has estado esperando pacientemente mi regreso y el esperado despertar de mis sueños, y aquí estoy, dispuesta a lanzarme de nuevo a lo que una vez fui y a lo que seguiré siendo.

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