Como ya sabéis la mayoría, el arte y las manualidades son una de las debilidades más sanas que tengo (dejemos a parte el tema del chocolate como droga). Y como últimamente no os obsequio con entradas bonitas he decidido publicar un vídeo de un retrato hecho a sal que me enseñó no hace mucho una amiga y compañera de vida.
PD: Disfrutad de las miradas sinceras y profundas, del más insignificante e inocente roce.
No hay comentarios:
Publicar un comentario